En España, la obligatoriedad de instalar un DESA depende de la normativa específica de cada Comunidad Autónoma, aunque existe un consenso general. Por lo habitual, es obligatorio en lugares de gran afluencia pública, como centros comerciales, aeropuertos y estaciones de transporte con gran tránsito, instalaciones deportivas con aforos determinados, centros educativos, hoteles de gran capacidad y edificios de la administración pública. Además, algunas regiones también lo exigen en grandes empresas y comunidades de vecinos con un elevado número de residentes.